Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública
Voz experta: La adhesión a la OCDE y ¿cómo estamos en el agro?

La seguridad alimentaria es un tema país y de trascendencia global, más allá de pertenecer o no al OCDE.

Fotografía: Anel Kenjekeeva.

En el marco del proyecto de investigación Análisis exploratorio de los estudios de incorporación de Costa Rica a la OCDE: medidas y consecuencias para la Administración Pública, se estudió el informe agrícola y en este se indica que el apoyo a la agricultura en Costa Rica, de acuerdo con el indicador Estimado de Apoyo al Productor (EAP), se mantiene relativamente bajo en un 10,1% para el periodo 2013-2015, comparado con el promedio OCDE que fue de 17,6% durante el mismo periodo.

Sin embargo, el país todavía mantiene el Apoyo a los Precios de Mercado (MPS, por sus siglas en inglés) en cultivos clave (notablemente el arroz) y ese es justamente el tipo de apoyo que más distorsiona la producción y el comercio. En el periodo 2013-2015 el MPS representó del 97% del EAP. Según la OCDE, este tipo de apoyo eleva el precio de los alimentos básicos, afectando principalmente a las familias necesitadas, y apoyando en mayor medida a grandes productores y a molineros, reduciendo también la flexibilidad del agricultor de elegir cultivos más productivos y adaptables frente a la amenaza del cambio climático.

El gobierno enfrenta desafíos en lo que se refiere a alcanzar sus objetivos de incrementar la productividad, de mantener el éxito continuo en las exportaciones, reducir la pobreza rural e incrementar la contribución de la agricultura en la economía. Según lo analizó la OCDE, el sector agropecuario tradicional (dominado por pequeños productores) continúa teniendo baja productividad, y pocos avances se han logrado en el tema de la reducción de la pobreza rural, debido a factores como los bajos niveles de escolarización, la falta de infraestructura agropecuaria y la limitada integración del pequeño productor a las cadenas de valor.

Es tal la importancia del desafío que según datos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) “Más de 285 000 personas trabajan en el sector agropecuario del país. que representa casi 13% del empleo en Costa Rica, 44,7% de las exportaciones y un 5,6% del PIB. Se calcula que aproximadamente un millón 700 000 hectáreas se destinan a tierras de labranza, cultivos permanentes, pastos y otros usos.

En la economía global en la que estamos inmersos se deben tomar en cuenta las Perspectivas Agrícolas 2017-2026, que constituyen una iniciativa conjunta de la OCDE y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), y aunque el país no ingresa en esta medición, hay que tomar conciencia de la siguiente visión de futuro:

  1. China y los biocombustibles ya no lideran el crecimiento de la demanda mundial.
  2. El aceite vegetal, el azúcar y los productos lácteos cobran más importancia en la dieta humana.
  3. El acceso a una nutrición adecuada sigue siendo desigual.
  4. El sector de los biocombustibles controlado por políticas nacionales.
  5. La producción adicional de cultivos se logrará principalmente aumentando los rendimientos, mientas que el aumento de la producción de productos lácteos y carne se espera que dependa tanto de un mayor tamaño de los rebaños como de una mayor producción por animal.
  6. Los importadores se abastecerán de pocos mercados para la mayoría de los productos.
  7. Los mercados apuntan hacia precios agrícolas constantes.
  8. El crecimiento económico ha permitido reducir la pobreza y la desnutrición significativamente en algunas regiones (i.e.: Sudeste asiático), y para alcanzar un desarrollo agrícola sostenibles, es necesario mejorar la gestión de los recursos naturales, aumentar la investigación, el desarrollo (I&D) y las inversiones.

Finalmente, como país Costa Rica de cara a su seguridad alimentaria y por el adecuado desarrollo del sector agrícola, debe fortalecer cuatro dimensiones:

  • Productividad, que incluye: Servicios de extensión + I&D; Reducción de trámites y Cadena de valor agrícola;
  • Precios de mercado, con base en: Reducción de apoyos y Construcción de redes de protección;
  • Cambio Climático, por medio de: Agenda de adaptación y Concientización agrícola; y
  • Valor agregado, incluyendo la: Diversificación y Competitividad.