Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública
Nuevo liderazgo en las organizaciones.

El éxito de las Organizaciones Públicas  depende de quienes las lideran. Es difícil establecer una separación entre el comportamiento de las personas líderes  y el de las organizaciones que integran.

Las organizaciones operan a través de los liderazgos, de su integración en los grupos de trabajo, de las decisiones que dirigen y de las actuaciones concretas que ejecutan.

Por tanto las capacidades y limitaciones de los líderes influyen  en el éxito o fracaso del  quehacer organizacional.  En este sentido, el abordaje del liderazgo en la organización pública va más allá de las responsabilidades formales o estructurales de una jefatura dentro de las instituciones  tal como se cita en la mayoría de la literatura.

Además de contar con capacidades específicas o duras del área de trabajo, las capacidades blandas orientadas a la  gestión de las personas se han convertido en la  diferencia del nuevo liderazgo.  No desarrollar esta dimensión del liderazgo es una gran limitación.

Asumir el liderazgo hoy implica una gran responsabilidad,  pues exige priorizar la búsqueda de la excelencia organizacional a través de su capital humano, eje principal de cualquier organización actual.

Enfocarse en los errores, promover las estructuras verticales, optar por  conductas pasivas, agresivas, egoístas y autoritarias son parte de los comportamientos del pasado. Para liderar efectivamente  es necesario saber más de las personas, su comportamiento, potencialidades y  oportunidades de mejora.                  

¿Cuáles son las demandas de los nuevos liderazgos?

El nuevo liderazgo requiere ser creíble a partir del ejemplo dado y de los resultados obtenidos. Se debe otorgar visión, promover metas,  guardar expectativas de alto rendimiento, así como brindar consideraciones y apoyos individualizados, comprensión y apoyo emocional, estimulación intelectual y modelaje.

Son insuficientes las intenciones de un líder si éstas no llegan a realizarse; por ejemplo, poco podrán avanzar las dinámicas de trabajo en equipo si el líder no actúa conforme a las variables que definen esta competencia o que desee potenciar un clima laboral saludable, siendo su  conducta proveedora de conflictos disfuncionales o acoso laboral.

En el contexto actual se fomenta un liderazgo  inclusivo, con  visión positiva de futuro, que promueva  las relaciones colaborativas, fomente la seriedad y responsabilidad en el logro de resultados, que facilite una clara definición de los roles de cada uno, el respeto de los mismos y la satisfacción de las necesidades que existan en materia de formación, para un mejor desempeño  sentando las bases de un cambio duradero.

¿Cómo se puede identificar el tipo de liderazgo de una organización?

A continuación se muestra un listado de comportamientos que enmarcan la clave del liderazgo y que ayudarán a emprender acciones de reconocimiento y/o mejora.

Instrucciones. Repase la lista de conductas y seleccione siete que mejor representan el perfil  general  de las  jefaturas  en la organización en que labora.

   
– Maneja a la gente,  bloquea  la iniciativa. – Prepara a la gente, los trata como personas.
– Inspira temor, hace que crezca el resentimiento. – Genera confianza, promueve el entusiasmo.
– Se basa mucho en la autoridad y poder,  cree  poco en la gente  absorbe la presión.  – Se basa en la cooperación, persuasión, negociación, igualdad,  facilita el potencial de la gente, es proactivo.  
– Hace que el trabajo sea monótono, rutinario. – Hace que el trabajo sea interesante, estimulante, variado.
– Cultura de esfuerzo orientada por  reglamentos y obediencia. – Cultura de esfuerzos orientada por valores y principios de servicio.
– Controla, resuelve y se hace cargo de problemas. – Delega, acompaña y enseña la auto solución de problemas.
– Planea, dirige, organiza. – Involucra, persuade, comparte, asegura recursos.
– Decide individualmente, centrado en tarea y  errores. – Comparte soluciones, centrado en procesos, resultados y virtudes.
– Protege, cuida, informa. – Comparte metas, compromete, capacita.
– Da instrucciones y espera resultados. – Posee una visión más integral de las causas y soluciones.
– Es un revisor de fallas, centrado en auditar, corregir o premiar – Comparte visión organizacional e interdependencia centrado en aprendizaje.
– Cree que las decisiones las hace el jefe, – Cree que las decisiones se construyen entre todos.
– Promueve las estructuras verticales y centradas en el individuo. – Promueve estructuras horizontales y centradas en el equipo.

La columna de la izquierda contiene conductas de liderazgo de antes  y la columna de la derecha del nuevo liderazgo.  Una vez realizada la instrucción, individual o colectivamente, se puede hacer una retroalimentación analizando, entre otras cosas, cuáles conductas son más representativas, cuáles de estas deben cambiar y  cómo deben ser las estrategias de mejora.

Cualquiera que sea el sector o  área organizacional en que se desempeñe  la persona líder, necesita actualizar su enfoque sobre cómo tratar los asuntos relacionados con las personas y obtener así una perspectiva del capital  humano, de tal manera que le permita alcanzar el éxito profesional y liderar su área o dependencia hacia la excelencia.