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Liderazgo: Influencia positiva en el entorno

Para comenzar a hablar sobre liderazgo es importante recalcar que cualquier persona tiene la capacidad de ejercer influencia sobre otros, es decir, de ser líder. Ya que el liderazgo es una habilidad blanda, este puede ser “entrenable” y existen diferentes métodos para desarrollarlo, ahora comprendamos un poco más qué significa ser líder.

Una forma de visualizar el liderazgo es a través de la influencia, el líder no logra sus objetivos solo, sino que se da en un contexto social en el cuál sus ideas y acciones mueven a otros, conduciéndoles de forma directa o indirecta hacia un fin específico. Esta cualidad se desarrolla a lo largo de la vida, puede tener diferentes motivaciones y ejercerse de formas distintas, a esto se le llama estilos de liderazgo, actualmente se distinguen muchos estilos, pero tradicionalmente se plantean tres:

  • Líder autoritario: este tipo de líder asume las decisiones necesarias para la movilización, no toma en cuenta la participación de las otras personas sino que más bien establece una guía activa. La relación es unidireccional y el poder se centraliza, el papel de los otros es de seguir instrucciones
  • Líder democrático: el líder organiza activamente a un grupo de personas, tomando en cuenta la participación de cada uno de los miembros, realizando labores de síntesis y organización de lo que se ha decidido en conjunto, el poder está dividido entre todos y se distribuyen las tareas teniendo una guía directa del líder.
  • Líder liberal o Laissez Faire: este estilo de liderazgo se ha reconocido así tras la observación de grupos en los que existe una organización en la que se identifica una persona como líder pero que en realidad el poder está en el resto del grupo pues el papel del líder suele ser más de representación y su participación pasiva, se acuña del término “Laissez Faire” que significa “dejar hacer, dejar pasar”.

 

Los estilos han sido muy discutidos pues hay quienes defienden que según sean las circunstancias se necesita un tipo de liderazgo u otro, también se han generado otras clasificaciones que toman en cuenta la directividad, la tolerancia, el seguimiento, las motivaciones, entre otros.

Para desarrollar el liderazgo se debe considerar cuál es la relación que se tienen con las otras personas, principalmente en los contextos en los que se toman decisiones, por tanto será distinto si la persona suele tener un rol más de seguir que de liderar o si la persona reconoce que tiene un estilo autoritario y desea pasar a un estilo democrático. Por tanto, como se ha dicho en los blogs anteriores, en el tema de habilidades blandas, es necesario observarse, reconocer cuáles son las conductas, acciones y pensamientos que se dan en torno a estos contextos.

Esta habilidad es una de las que más dependen del crecimiento en las otras áreas, tanto de las que ya hemos discutido en blogs anteriores como la comunicación asertiva, la escucha activa y la empatía; así como otras que abordaremos más adelante como el trabajo en equipo, el manejo de las emociones, la toma de decisiones, entre otros.

Si le interesa trabajar en su liderazgo, además de continuar profundizando en las habilidades blandas, le recomendamos acercarse al tema a través de la literatura, grandes libros se han escrito acerca de cómo potenciar esta habilidad, entre ellos le recomendamos consultar del autor John Maxwell, “Desarrolle el líder que está en usted” y del psicólogo Daniel Goleman el libro titulado “Liderazgo. El poder de la inteligencia emocional”.