El presupuesto nacional del 2016

Dólares de los dedosDurante los últimos meses, la discusión sobre el presupuesto nacional se ha reducido a proponer rebajas basadas en las partidas del gasto, en lugar de incluir un análisis del presupuesto nacional por programas. El presupuesto es la expresión financiera del plan operativo institucional o del plan anual operativo, por lo que los recortes, deben ser en función de objetivos y metas de programas y actividades.

La discusión y análisis del presupuesto del Gobierno Central se ha centrado básicamente en aspectos macroeconómicos como recortar gastos para disminuir el déficit fiscal. Estamos entendidos que el déficit fiscal se debe reducir dado que actualmente está en un 5. 5 % del PIB y se espera que en el 2015 cierre en un 6 % del PIB, los cuales algunos economistas han considerado que inmanejable, sino se toman las medidas pertinentes. No obstante, el procedimiento de recortar los gastos no ha cumplido con el principio de participación que establece que en las diferentes fases del proceso presupuestario se debe propiciar la aplicación de mecanismos idóneos para que se consideren las opiniones de las personas que conforman las organizaciones y la ciudadanía.

Durante el proceso no se ha tenido presente que presupuesto es la expresión financiera de la acción programada. Es decir, debe de responder a los planes anuales operativos y planes operativos institucionales; ya que ni que los ingresos y los gastos son los medios para los lograr cumplir con los fines de las entidades, su misión y visión, a través de los objetivos y metas que se proponen en los planes operativos.

Asimismo, en los planes y en los presupuestos se asignan recursos para lograr los objetivos y las metas estratégicas del PND y los planes estratégicos institucionales. Por lo que el análisis debió considerar aspectos del proceso de planificación como planes anuales operativos, planes operativos institucionales, programas, actividades y prioridades; para que no entorpecer el accionar del sector público.

Es necesario indicar que un 45 % del Presupuesto Nacional para el 2016, será financiado con recursos del crédito, y es por 7.940 mil millones con incremento de solo 40 mil millones respecto al presupuesto del 2015. En dicho presupuesto el 90% se destina a atención intereses de la deuda pública, remuneraciones y transferencias, por lo que se asigna un porcentaje muy bajo para inversiones, materiales y servicios. En el caso del pago de remuneraciones o salarios se han venido incrementando los gastos, entre otros factores, por creación de plazas y por los aumentos generales de salarios.

A este panorama, se deben establecer adecuados controles de los gastos en cada una de las etapas del proceso presupuestario y realizar un mejor uso de los recursos, y por ende de los gastos; que son medios para lograr los objetivos y metas de las instituciones públicas para el 2016. Así mismo, realizar una reducción sustancial de gastos en subpartidas como publicidad, gastos de viaje al exterior y transferencias a entes públicos.

Por Bernal Monge Pacheco

Consultor del CICAP